Que masaje elegir entre drenaje linfatico y descontracturante opiniones

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Masaje drenante del vientre

Quienes se especialicen, tras los cursos de masaje básico, en el masaje anticelulítico, optarán sin duda por un curso de estudio y práctica sobre el masaje de drenaje linfático, que debe realizarse de forma constante, para conseguir los resultados iniciales y luego para su mantenimiento.

Se trata de un masaje que favorece el drenaje de líquidos, y por tanto su flujo en caso de estancamiento en los tejidos, al estimular la microcirculación sanguínea y linfática.

Comenzamos abriendo los ganglios linfáticos del cuello, para permitir el retorno de la linfa purificada, luego seguimos el flujo hacia las axilas, restableciendo la circulación linfática en el brazo, y luego comenzamos el masaje en las estaciones inguinales, bajando hasta la estimulación de la pantorrilla, con presión luego en la espalda, para hacer que la linfa vuelva a fluir hacia la terminación.

Los masajes pueden realizarse como hemos visto de forma constante, durante unas 2-3 veces al mes, pero deben intensificarse en determinados momentos, para proporcionar al cuerpo “sacudidas”, que eviten ciclos cerrados de masaje anticelulítico como la primera fase.

  Masaje drenaje linfatico en casa

Contraindicaciones absolutas del drenaje linfático

En primer lugar, debe quedar claro que un masaje terapéutico o deportivo tiene características y objetivos muy diferentes de los llamados masajes clásicos (por ejemplo, sueco, de relajación) de carácter higiénico o estético.

Precisamente por eso, por ejemplo, al menos una vez en la vida se debería experimentar el Shirodhara, o “el lavado de los pensamientos”, un masaje tradicional que consiste en una técnica ayurvédica por la que se desliza aceite terapéutico sobre el llamado tercer ojo, con el fin de purificar la mente de los pensamientos pesados y, al mismo tiempo, interactuar con las terminaciones nerviosas de la cabeza para provocar una sensación de abandono emocional.

El masaje descontracturante tiene como objetivo devolver el tono de los músculos a un nivel normal, tratando la contractura con maniobras específicas como la presión y el roce, con la ventaja de reactivar los centros nerviosos y oxigenar todo el cuerpo, favoreciendo también la eliminación de toxinas.

  Masaje de drenaje linfatico con presoterapia en la misma sesion

El masaje tailandés se caracteriza por realizar diferentes tipos de manipulaciones, como presiones, estiramientos y alargamientos, que se combinan con las llamadas técnicas de yoga pasivo. Su objetivo es beneficiarse no sólo físicamente, sino también mentalmente.

Masaje de piernas: beneficios

El drenaje linfático, como la propia palabra indica, favorece el drenaje de los fluidos linfáticos de los tejidos: la acción mecánica manual se realiza en las zonas que afectan al sistema linfático (formado por el bazo, el timo, los nódulos linfáticos y los ganglios linfáticos) para facilitar la salida de los fluidos corporales estancados.

A diferencia del método Vodder, el método Leduc implica la ejecución de menos movimientos que forman parte de protocolos terapéuticos que varían en función del tipo de trastorno que hay que tratar.Hay dos movimientos previstos por el método Leduc para la ejecución del drenaje linfático manual:

  Maniobras de masaje drenaje linfatico

La maniobra de retirada debe realizarse aguas abajo de la zona afectada por el trastorno y tiene como objetivo vaciar los colectores linfáticos.La maniobra de reabsorción, en cambio, se realiza en las zonas afectadas por la retención y tiene como objetivo promover la reabsorción de líquidos dentro de los vasos linfáticos superficiales.

Masaje drenante de piernas “hágalo usted mismo”.

Además de la linfa, se estimula el retorno de la sangre desde los vasos periféricos al corazón y, como resultado, el drenaje linfático mejora la circulación en todo el cuerpo. Se diferencia de un masaje tradicional por la ausencia de aceite y por el tipo de movimientos realizados, que siempre van de la periferia al centro del cuerpo.

La frecuencia del drenaje linfático depende del objetivo. Por término medio, se realiza de dos a cinco veces por semana, según sea necesario para mantener una situación o para actuar en la fase aguda de un problema.

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