Drenaje linfático manual hematoma de pared abdominal

admin
admin

Intervención organizada del hematoma

El bloque de construcción morfológico y funcional elemental del tejido linfático son los ganglios linfáticos, también llamados ganglios linfáticos o glándulas linfáticas. Contienen células del sistema inmunitario en distintas fases de maduración. Controlan y protegen la sangre periférica filtrando y purificando la linfa, activando el sistema inmunitario y permitiendo el paso de los leucocitos al sistema linfático en presencia de patógenos. Las estaciones de los ganglios linfáticos tienen una ubicación topográfica constante.

A medida que la enfermedad se agrava y se vuelve crónica, progresa hasta la fase de elefantiasis. En el caso de un linfedema grave, se realiza una intervención quirúrgica para desviar la linfa estancada en una región hacia el tejido sano (linfangioplastia), o un autotransplante de ganglios linfáticos.

En el ámbito cosmético: tratamiento de los edemas que se producen tras la cirugía plástica, lifting, blefaroplastia, etc.; celulitis (el masaje debe combinarse con restricciones, dieta y ejercicio); tratamiento de cicatrices (también para reducir o contrarrestar la formación de queloides); úlceras que cicatrizan con dificultad (úlceras varicosas); quemaduras.

  Utiliza el drenaje linfático manual

Contraindicaciones absolutas del drenaje linfático

El fisioterapeuta Emil Vodder y su esposa Estrid fueron los primeros en introducir el drenaje linfático en la década de 1930, y perfeccionaron la técnica introducida por el Dr. Alexander Von Winiwarter, dando lugar a la actual técnica de drenaje linfático de Vodder.

El método Vodder implica la realización de empujes circulares y rotatorios y de movimientos de dispensación y bombeo, mientras que el método Leduc implica únicamente la maniobra de retirada, que se realiza aguas abajo de la zona que presenta el trastorno, para vaciar los colectores linfáticos, y la maniobra de reabsorción, que se realiza en las zonas donde hay retención, para favorecer la reabsorción de líquidos.

A continuación, pasamos a la región de la pierna, cuyos ganglios linfáticos de referencia son los retromaleolares, y procedemos a realizar maniobras de bombeo y movimientos de golpeo en la zona de la pantorrilla, para terminar la parte anterior del miembro inferior con el tratamiento del pie.

Las maniobras son similares a las descritas para el miembro inferior, los ganglios linfáticos de referencia son diferentes, que en este caso son los axilares (si están presentes) y los del brazo. El tratamiento de la extremidad superior suele combinarse con el tratamiento del tórax y el pecho.

  Drenaje linfatico manual en manos

Tiempos de reabsorción de los hematomas organizados

4) Observación de la piel: Presencia de rojeces y zonas de riesgo como cicatrices (queloides), ulceraciones, infecciones cutáneas, protuberancias óseas (joroba, escápulas aladas, horizontalización del sacro, espolones óseos, etc.), retracciones y turgencia, temperatura de la piel. Hipertonía del tejido conectivo.

Las células reciben todas las sustancias que necesitan de la sangre pasando por el líquido intersticial, que actúa como intermediario entre la sangre y las células (podríamos llamarlo “nuestro mar interior”).

El conjunto de vasos linfáticos forma una red que recorre todo el cuerpo (excepto en la córnea, el snc, el cartílago, etc.). A lo largo de la red circulatoria linfática se encuentran los ganglios linfáticos (en el ser humano unos 600), que contienen una alta concentración de glóbulos blancos, filtran y depuran la linfa de su contenido de microorganismos y sustancias tóxicas .

3) Fase de ausencia del terapeuta: el paciente debe ser capaz de autogestionarse habiendo aprendido todas las normas de higiene, hábitos y reglas de uso de la contención. El paciente no debe convertirse en un fisioterapeuta dependiente.

  Drenaje linfático manual vodder bombeo

Drenaje linfático abdominal

En el caso de los edemas, el tratamiento se basa principalmente en la eliminación del agua de los tejidos, mediante masajes drenantes y/o una terapia de compresión adecuada, seguida de la medicación prescrita por un médico.

En la vida cotidiana, se entiende por contusiones la aparición de hematomas tras un impacto. Tras un acontecimiento traumático, como una caída o un golpe involuntario contra una superficie dura, los tejidos blandos implicados pueden comprimirse y producir un desbordamiento de sangre de los vasos sanguíneos y linfáticos, creando un hematoma.

Un argumento diferente debe hacerse con respecto a la aparición de hematomas o equimosis no resultantes de un traumatismo físico. En ese caso, la causa podría estar relacionada con una patología diferente y requiere el asesoramiento de un médico especializado.

En el caso del dolor agudo, los síntomas aparecen repentinamente, incluso en individuos sanos, que lo experimentan como una opresión o ardor insoportables.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad