Ganglio linfatico drenaje

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Drenaje linfático facial

El sistema linfático constituye un sistema de drenaje paralelo al sistema venoso. Los vasos linfáticos y sanguíneos, aunque son similares en la estructura de sus paredes y en su curso, tienen algunas diferencias fundamentales:

Un rasgo característico de las paredes de los capilares linfáticos son los puntos de contacto entre las células endoteliales, denominados “uniones interendoteliales”. En efecto, las células endoteliales de los capilares linfáticos pueden simplemente tocarse, o tener sus márgenes superpuestos de forma simple o compleja, formando una especie de mecanismo de válvula unidireccional. Las uniones entre las células endoteliales pueden ser:

Los capilares linfáticos a nivel de la piel forman una red poligonal avalvular bidimensional, con mallas poligonales de 400 a 550 nanómetros, situada en el límite entre la capa reticular y la capa papilar de la dermis (red cutánea superficial). Cada capilar drena un área de piel de aproximadamente 0,25 mm cuadrados.

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Al igual que las venas, los colectores linfáticos tienen en su interior estructuras valvulares, representadas por válvulas semilunares pareadas, formadas por una capa endotelial reforzada por una capa de fibras de colágeno reticulares.

Beneficios del drenaje linfático

El bloque de construcción morfológico y funcional elemental del tejido linfático son los ganglios linfáticos, también llamados ganglios linfáticos o glándulas linfáticas. Contienen células del sistema inmunitario en distintas fases de maduración. Controlan y protegen la sangre periférica filtrando y purificando la linfa, activando el sistema inmunitario y permitiendo el paso de los leucocitos al sistema linfático en presencia de patógenos. Las estaciones de los ganglios linfáticos tienen una ubicación topográfica constante.

A medida que la enfermedad se agrava y se vuelve crónica, progresa hasta la fase de elefantiasis. En el caso de un linfedema grave, se realiza una intervención quirúrgica para desviar la linfa estancada en una región hacia el tejido sano (linfangioplastia), o un autotransplante de ganglios linfáticos.

En el ámbito cosmético: tratamiento de los edemas que se producen tras la cirugía plástica, lifting, blefaroplastia, etc.; celulitis (el masaje debe combinarse con restricciones, dieta y ejercicio); tratamiento de cicatrices (también para reducir o contrarrestar la formación de queloides); úlceras que cicatrizan con dificultad (úlceras varicosas); quemaduras.

  Drenaje linfatico ganglios inflamados

Drenaje linfático abdominal

El drenaje linfático, como la propia palabra indica, favorece el drenaje de los fluidos linfáticos de los tejidos: la acción mecánica manual se realiza en las zonas que afectan al sistema linfático (formado por el bazo, el timo, los nódulos linfáticos y los ganglios linfáticos), con el fin de facilitar la salida de los fluidos corporales estancados.

A diferencia del método Vodder, el método Leduc implica la ejecución de menos movimientos que forman parte de protocolos terapéuticos que varían en función del tipo de trastorno que hay que tratar.Hay dos movimientos previstos por el método Leduc para la ejecución del drenaje linfático manual:

La maniobra de retirada debe realizarse aguas abajo de la zona afectada por el trastorno y tiene como objetivo vaciar los colectores linfáticos.La maniobra de reabsorción, en cambio, se realiza en las zonas afectadas por la retención y tiene como objetivo promover la reabsorción de líquidos dentro de los vasos linfáticos superficiales.

  Drenaje linfatico ganglios viscerales

Drenaje linfático manual

Las secuencias de maniobras para cada territorio individual implican la alternancia de movimientos suaves de movilización, como las maniobras circulares, con movimientos de recogida y empuje, como el bombeo y el envío. También existen maniobras específicas para los tejidos fibróticos, utilizadas para inducir una transformación del tejido fibroso útil para la descongestión final.

En concreto, el drenaje linfático se evita en casos de infecciones agudas, tuberculosis, sospecha de neoplasias o establecidas, insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca, asma, hipertiroidismo, vagotonía.

Por supuesto, las contraindicaciones mencionadas anteriormente sólo deben tenerse en cuenta para el profesional que no ejerce bajo prescripción médica y que opera fuera de los entornos de rehabilitación u hospitalarios.

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