Drenaje linfatico edema

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Síntomas del linfedema en las piernas

Según los datos epidemiológicos del Instituto Europeo de Oncología (IEO), en Italia unas 350.000 personas padecen linfedema y cada año se producen unos 40.000 nuevos casos, principalmente en mujeres de entre 30 y 40 años. En todo el mundo se registran 300 millones de casos, 1 de cada 20 personas está afectada por un linfedema por diversas causas. Se trata, pues, de una enfermedad muy extendida, de carácter evolutivo, incapacitante y agravante.

El linfedema se define como secundario cuando, afectando indistintamente a hombres y mujeres, representa una disfunción de los vasos linfáticos, originalmente sanos y en perfecto funcionamiento, como consecuencia de diversas patologías como adenopatías, diabetes, linfangitis, celulitis bacteriana, erisipela, filariasis linfática, radioterapia axilar e inguinal, quemaduras profundas e insuficiencia venosa crónica.

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No existe un tratamiento específico, definitivo y totalmente curativo. El tratamiento consiste en ejercicio, movilización activa y pasiva del edema mediante elastocompresión y masaje, y a veces cirugía.

Síntomas del edema linfático

Estas técnicas específicas de masaje no deben ofrecerse solas, sino integradas en el tratamiento físico conservador del linfedema, que también incluye el vendaje multicapa, el cuidado de la piel y, a veces, la presoterapia como ayuda al tratamiento.

La acción mecánica del agua sobre el músculo y la piel favorece el retorno linfático desde la periferia hacia el centro del cuerpo, sin que se produzca un esfuerzo especialmente invasivo en otros segmentos corporales y ablandando el tejido fibrótico, además de impedir su formación. La alta concentración presente en los líquidos intersticiales aumenta la dureza y la consistencia del tejido fibroso. El agua es un medio para contrarrestar este fenómeno.

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Imágenes del linfedema

TRATAMIENTODrenaje linfáticoDrenaje linfáticoLos edemas de las extremidades generados por un déficit real del sistema venoso (flebedema) y especialmente los causados por patologías del sistema linfático (linfedema), o de ambos (flebolinfedema), son la indicación electiva para la terapia con drenaje linfático manual y mecánico.

En la cirugía de varices (stripping y/o flebectomías) este método es muy útil en la preparación del miembro (si es edematoso, lipodistrófico) y sobre todo en el manejo del paciente durante el postoperatorio.

Ejemplos de ello son las secuelas de operaciones ortopédicas de prótesis de cadera o rodilla, operaciones de hombro, etc., en las que el drenaje linfático acorta significativamente el tiempo de recuperación funcional de la extremidad.

Linfedema y muerte

El linfedema suele aparecer inicialmente en ciertas zonas características: en el miembro superior, en el codo o la mano; en el miembro inferior, en el pie y el tobillo para las formas primarias, en el muslo para las formas secundarias.

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Algunas condiciones patológicas también pueden influir o dificultar la realización de terapias específicas para el linfedema (como las arteriopatías periféricas, las cardiopatías, la hipertensión, etc.), por lo que deben descartarse previamente.

A estos 3 estadios clínicos hay que añadir un estadio preclínico, el estadio 0, que representa el estado en el que se encuentran todas las personas con riesgo de desarrollar un linfedema, como aquellas a las que se les han extirpado los ganglios linfáticos pero en las que aún no han aparecido los primeros signos clínicos. Obviamente, la prevención es crucial en esta etapa.

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